Detrás de Nidori Estudio...

¿Cómo empezar a contar quien soy?

Que bonito es revivir todos los momentos en familia y en mi casa siempre ha habido mucha afición a la fotografía y esas fotos son nuestro tesoro familiar mas valioso. Y es que poder ver y revivir como vivían tus abuelos y tus padres es algo maravilloso. 

Mi padre heredó esa afición, y tanto mi hermana como yo tenemos toda nuestra infancia conservada en unas fotografías que siempre que las miramos no podemos dejar de sonreír, e incluso en alguna ocasión se nos ha caído una lagrimita al ver en ellas a esas personas tan especiales que desgraciadamente ya no están, pero que gracias a esas imágenes podemos revivir ese momento tantas veces como queramos.

Para mi la verdad es que la fotografía nunca había sido mi profesión o algo a lo que me gustaría dedicarme, yo siempre había apostado mas por el mundo de la mecánica o la ingeniería, pero como muchas cosas en esta vida no podemos preverlas.

 Al terminar el bachillerato, con la típica crisis por la que muchos adolescentes pasan, no sabia que hacer, y un día casi de casualidad se me vino a la cabeza la idea de probar con el módulo de fotografía
 

Y así lo hice, primero en el módulo de grado medio de Laboratorio de Imagen y luego pasando al superior, obteniendo el titulo de Técnico Superior en Imagen.

Descubrí que me gustaba mucho mas de lo que podía llegar a pensar; que me gustaba retratar a la gente, congelar esos momentos únicos y que gracias a ella podíamos tener para siempre el recuerdo de un familiar, un amigo, un momento…

Poco tiempo después conocí, a quien a día de hoy sigue siendo mi mitad, a Julio, casualmente en un curso para aprender a manejar una herramienta muy útil para los fotógrafos que es el Lightroom.
Ahí fue donde empezó nuestro primer proyecto juntos que se llamaba Orange Imagen, y lo que ahora es Nidori Estudio. Es lo mismo, pero cambiamos el nombre para que no hubiera posibles confusiones y demás.
En este tiempo nos hemos dedicado a hacer fotografía de boda, producto, infantil… e incluso deportiva! Pero si algo en lo que mas disfruto es con los más pequeños, esas sonrisas y juegos durante las sesiones, son agotadoras pero las imágenes que se obtienen son preciosas, y sobretodo para los padres, que les ves las caras de ilusión cuando ven el resultado.

Esto si que es el influjo mayor al tener tantas fotos mías de cuando era pequeña, y quiero que todo el mundo tenga tantas imágenes de sus hijos como sea posible, por que estoy segura que mis padres alguna vez, aunque no estemos ni mi hermana ni yo en casa, revisan esos álbumes y miran esas fotografías con nostalgia y alegría; y nosotras escuchamos historias de esas fotos, de las de que muchas no nos acordamos por eso mismo, por lo pequeñas que éramos, pero que también gracias a ellas podemos reconstruir como fue nuestra infancia.

Y esta soy yo, una chica a la que le gusta mucho lo que hace, que lo disfruta. Un día escuché que si trabajas en lo que te gusta, nunca tendrás que ir a trabajar; y me gustó mucho, y es que claro que hay días en lo que no apetece levantarse, que el ser autónomo es complicado, que hay muchas gestiones mas allá de hacer fotos, pero todo ello se desvanece cuando ves la cara de ese bebé de apenas una semana de vida con esa serenidad que transmite, la sonrisa de una niña de una añito con los dientes asomando o el niño de comunión que el día de la sesión no tiene ganas de hacerse fotos y tienes que tirar de imaginación para que tengan un recuerdo de ese momento tan esperado.

Aquí he contado quien soy yo, ¿quieres que cuente tu historia?